¿POR QUÉ NOS DESNUDAMOS?
Porque de esa manera nos sentimos los ciclistas muchas veces en nuestros desplazamientos urbanos y no urbanos. Mostramos nuestro cuerpo con naturalidad, rompiendo el pudor, desmontando tabúes respecto a nuestro físico, el verdadero motor de la movilidad eficiente. En definitiva, nos enfrentamos al tráfico urbano con el cuerpo desnudo sobre la bicicleta como la mejor forma de defender nuestra dignidad y luchar por una verdadera calidad de vida para tod@s, sin excepción.
¿QUÉ RECLAMAMOS?
Justicia en las calles, esto es lo que demandamos con firme convicción y muy en serio, pero a la vez compartiendo nuestra protesta con simpatía. Los coches nos imponen su ley: velocidad, prepotencia, humo, ruido y ocupación del espacio humano.
Por eso al desplazarnos en bicicleta cada día por la ciudad convertimos nuestra movilidad en un cívico acto cotidiano de desobediencia.
Si además, marchamos en bicicleta y desnudos convertimos la desobediencia en una reivindicación ejemplar.
Consideramos obsceno que la calle y el espacio público estén ocupados por y para el vehículo privado a motor, que los niños jueguen en reductos “seguros”, que en los días de alta contaminación sean los niños y los ancianos los que tengan que quedarse en casa en lugar de los coches.
¿POR QUÉ LO HACEMOS EN BICICLETA?
La bicicleta es un medio de transporte urbano eficaz, saludable, ecológico y divertido. Es un icono, un símbolo de libertad y un instrumento práctico de transformación social. No paga tributos, no gasta petróleo, no colabora con un desarrollismo suicida y mal entendido ni con guerras. Es la más inteligente invitación a la vida.
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Ciclonudista 2008, las imágenes



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